Los habitantes de la colonia Satélite volvieron a poner en evidencia las deficiencias de la administración de Enrique Galindo Ceballos al denunciar las condiciones deplorables de la calle América del Sur, donde los baches y encharcamientos se han convertido en parte del paisaje cotidiano.
La situación se agravó con las recientes lluvias, dejando enormes cavidades llenas de agua que dificultan el tránsito y representan un peligro constante para quienes circulan por la zona.
Vecinos aseguran que el problema no surgió con las precipitaciones, sino que es consecuencia de años de falta de mantenimiento y de una estrategia municipal incapaz de atender oportunamente el deterioro de las vialidades.
Mientras el alcalde presume obras y busca posicionarse políticamente fuera del municipio, las familias capitalinas continúan enfrentando calles destruidas y servicios públicos cada vez más cuestionados.
Los hechos ocurridos durante la protesta frente al Congreso del Estado encendieron las alertas entre legisladores de distintas fuerzas políticas, quienes coincidieron en condenar los actos de violencia registrados durante la movilización.
Sin embargo, uno de los señalamientos más severos fue dirigido hacia el alcalde Enrique Galindo Ceballos, luego de que el diputado Luis Fernando Gámez sostuviera que existen indicios de una operación con tintes políticos vinculada a la carrera por la gubernatura.
La acusación adquiere relevancia debido a que también se mencionó la posibilidad de que recursos públicos hayan sido utilizados para financiar la movilización, una situación que podría tener consecuencias legales y administrativas.
Para diversos sectores políticos, la protesta dejó de ser únicamente una manifestación social para convertirse en un episodio que exhibe la creciente tensión política rumbo al proceso electoral de 2027.
La manifestación realizada en el Centro Histórico para protestar contra la llamada “Ley Serrano” quedó marcada por la presencia de personajes ligados al entorno político del alcalde Enrique Galindo Ceballos, generando cuestionamientos sobre el verdadero objetivo de la movilización.
Lo que debía ser una exigencia ciudadana terminó rodeado de figuras con historial partidista, ex funcionarios municipales y operadores políticos que han participado activamente en proyectos electorales de los últimos años.
La presencia de integrantes del Ayuntamiento y personajes vinculados al grupo político de Galindo provocó críticas entre asistentes, quienes consideraron que la protesta perdió legitimidad al convertirse en un espacio de promoción para intereses ajenos al reclamo original.
La escena dejó una pregunta inevitable: ¿se trató realmente de una manifestación ciudadana o de un nuevo episodio de activismo político impulsado desde los grupos cercanos al alcalde capitalino?