Los resultados más recientes del INEGI colocan a la policía municipal de San Luis Potosí en una posición desfavorable dentro del panorama nacional de seguridad.
Con apenas 58.1% de confianza y menos del 50% en percepción de efectividad, la corporación encabezada por Enrique Galindo muestra una desconexión con la ciudadanía.
Mientras tanto, fuerzas federales mantienen niveles de aprobación superiores al 85%, lo que evidencia una diferencia clara en desempeño y credibilidad.
El dato cobra relevancia en un contexto donde el gobierno municipal ha insistido en que se han destinado importantes recursos a la seguridad, sin que ello se refleje en la percepción pública.
Este escenario refuerza la idea de que la estrategia implementada no ha logrado consolidarse ni generar confianza entre la población.